¿Qué significa realmente aprender a usar aceites esenciales?


Es muy fácil encontrar información sobre aceites esenciales.

Buscás “aceite esencial de lavanda” y aparecen rápidamente sus propiedades, sus usos, mezclas, recetas y recomendaciones.

Pero hay una diferencia enorme entre saber para qué se supone que sirve un aceite esencial y aprender realmente a utilizarlo.

Y esa diferencia es la que muchas veces queda afuera.





No se trata de memorizar una lista de propiedades



Aprender aromaterapia no es saber de memoria que la lavanda es relajante, que la menta es refrescante o que el romero es estimulante.

Eso puede ser un punto de partida, pero no alcanza.

Cuando realmente aprendemos a trabajar con aceites esenciales empezamos a hacernos otras preguntas:


¿Qué aceite estoy utilizando exactamente?

¿De qué planta proviene?

¿Qué parte de la planta se utilizó?

¿Cómo fue obtenido?

¿Qué componentes químicos predominan?

¿En qué concentración puedo utilizarlo?

¿Es adecuado para la persona y para la situación que tengo delante?

¿Con qué otros aceites puedo combinarlo?

¿Y cuándo es mejor no utilizarlo?


Ahí empieza el verdadero aprendizaje.







Un aceite esencial no es simplemente “una planta en un frasquito”



50bf4c32dd37607a1740ab456d8fc8b99ea648a6fa58d128804a1234ef037c4689136.jpg



Este es uno de los conceptos fundamentales.

Un aceite esencial es un extracto altamente concentrado.

Su composición depende de la especie, la parte de la planta, el origen, el método de extracción y, en muchos casos, del quimiotipo.

Y aquí podemos ir mas profundo aun…


Porque su composición también va a depender de como estuvo el clima, como estuvo el estado del suelo, si hizo calor extremo, mucho frio, poca lluvia, si hubo inundaciones.

Todo hace al resultado final del producto que se obtenga.

Por eso no podemos trasladar automáticamente todo lo que sabemos sobre una planta al aceite esencial.

La lavanda que conocemos como planta, una infusión de sus flores y el aceite esencial de Lavandula angustifolia son productos diferentes, con los que vamos a lograr preparaciones diferentes.

Y se utilizan de maneras diferentes.








También hay que aprender a formular



Otro paso importante es dejar de pensar los aceites esenciales de manera aislada.

En aromaterapia profesional no se trata solamente de elegir “el aceite que sirve para X”.

Hay que aprender a construir una fórmula teniendo en cuenta el objetivo, la vía de utilización, la concentración, las características de cada aceite y las necesidades de la persona.

Y eso requiere conocimiento.

No es lo mismo preparar un roll-on, una mezcla para inhalación, un aceite para masaje o una fórmula para aplicación localizada.

Cada preparación tiene sus propias reglas.


Y, sobre todo, hay que aprender cuándo NO utilizarlos


Esta parte también forma parte del conocimiento.

Natural no significa automáticamente seguro.

Hay aceites esenciales que pueden irritar la piel, sensibilizar, ser fotosensibilizantes o presentar contraindicaciones en determinadas situaciones.


También pueden existir interacciones con medicamentos o restricciones relacionadas con la edad, el embarazo, determinadas condiciones de salud o la vía de utilización.

Por eso, aprender aromaterapia también significa aprender a poner límites al uso de los aceites esenciales.

Saber cuándo utilizarlos es importante.

Saber cuándo no hacerlo, todavía más.








Aprender a usar aceites esenciales es aprender a tomar decisiones


2fa39063ef0855c27c22dbed197a1278e4b82e3820a2882fec6f37eb179a594f89136.jpg





Después de años trabajando con aromaterapia, cada vez tengo más claro que el verdadero aprendizaje no está en acumular información.

Está en poder mirar una situación y preguntarte:


¿Qué necesito saber antes de elegir un aceite?

¿Por qué elegiría este y no otro?

¿Cómo lo voy a utilizar?

¿En qué concentración?

¿Qué tengo que tener en cuenta para hacerlo de manera segura?


Cuando empezás a hacerte esas preguntas, dejás de utilizarlos de manera intuitiva y empezas a usarlos con sabiduría.

Y ahí es donde la aromaterapia empieza a convertirse realmente en una herramienta de conocimiento.

Porque aprender a usar aceites esenciales no es tener muchos frascos.

Es saber qué tenés entre las manos y qué hacer con ellos.









Si este artículo te dejó pensando o sentís que es momento de empezar a mirar tu salud de otra manera, me encantará seguir la conversación.


Escribime por whatsapp



En Vibraesencia creemos que las mejores decisiones nacen del conocimiento, la observación y la confianza en una misma.


Mi carrito