Y después están los oleatos
Si las infusiones y decocciones utilizan agua como medio de extracción, los oleatos utilizan aceites vegetales.
Un oleato es un preparado obtenido mediante la maceración de material vegetal en un aceite vegetal.
La planta permanece en contacto con el aceite durante un período determinado, permitiendo que algunos de sus componentes liposolubles pasen al medio oleoso.
Y acá aparece un universo enorme de posibilidades.

Porque ese aceite vegetal enriquecido puede convertirse en materia prima para diferentes preparados:
- aceites corporales;
- productos para masaje;
- bálsamos;
- ungüentos;
- cremas;
- mantecas;
- preparados cosméticos;
- formulaciones aromáticas.
Por supuesto, cada elaboración tiene sus propias características y requerimientos.
Pero el principio general es fascinante:
tomamos una planta y aprendemos a extraer de ella determinados componentes utilizando un medio adecuado.
¿Por qué no podemos hacer un oleato con cualquier cosa y listo?
Porque hacer un preparado vegetal también implica aprender sobre materias primas y conservación.
Tenemos que considerar, entre otras cosas:
- qué planta estamos utilizando;
- qué parte de la planta;
- si está fresca o seca;
- qué aceite vegetal elegimos;
- para qué vamos a usar ese oleato
- cómo preparamos el material vegetal;
- cuánto tiempo permanecerá en contacto con el aceite;
- cómo protegemos el preparado de la luz y el calor;
- cómo lo almacenamos;
- y cómo podemos reconocer si se ha deteriorado.
Esto último es particularmente importante.
Cuando trabajamos con preparados caseros, la conservación no es un detalle secundario.
Un preparado mal elaborado o mal conservado puede perder calidad o deteriorarse.
Por eso “hacerlo natural” no significa hacerlo de cualquier manera.
¿Y qué diferencia hay entre un oleato y un aceite esencial?
Esta pregunta aparece muchísimo.
Y es importante diferenciarlos.
Un oleato es un aceite vegetal que ha estado en contacto con una planta para favorecer la extracción de determinados componentes liposolubles.
Un aceite esencial, en cambio, es un producto aromático altamente concentrado obtenido de material vegetal mediante procesos específicos de extracción, como la destilación por arrastre de vapor o, para determinadas materias primas, otros métodos de extracción.
No son lo mismo.
No tienen la misma composición.
No tienen la misma concentración.
Y tampoco se utilizan de la misma manera.
Por eso tampoco podemos pensar:
“Si una planta me hace bien, su aceite esencial me va a hacer lo mismo, pero más fuerte.”
No funciona así.
Un aceite esencial no es simplemente “la planta concentrada”.
Es un producto diferente, con una composición química particular y con consideraciones específicas de seguridad.